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Mi familia y la Bella Durmiente cien años después El cuento favorito de María es La Bella Durmiente, y el tío |
| Bernal, Miguel: El amor que me juraste, un libro que te reencuentra |
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Autor: Bernal, Miguel
En Enkidu Magazine 19 de septiembre de 2008
CIUDAD DE MEXICO, 19/09/08 (Luis Miguel Bernal/Enkidu Magazine): Acabo de leer una excelente novela: El amor que me juraste, un gran libro de una muy buena escritora mexicana: Silvia Molina (México 1946), quien estudió antropología y letras en la UNAM. Ha vivido en Inglaterra, Francia y Estados Unidos. En 1977 recibe el premio Xavier Villaurrutia por La mañana debe seguir gris. Ha tenido distintas becas como la del Centro Mexicano de Escritores, o la del Fideicomiso para la Cultura México/USA, incluso del Sistema Nacional de Creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes. Escribe y publica cuento, novela, teatro y libros para niños. Su obra se ha traducido a varios idiomas.
Hipnotizada por la corriente con la que el viento dejaba su huella en la superficie, naufragué en mis recuerdos, anduve a la deriva y me fui a pique a pesar del esfuerzo que hacía por no hundirme, por creer en vano que conseguiría borrar de mi memoria todo cuanto había hecho equivocado, por pretender que lograría enterrar mi comportamiento(p.12).
La historia relata en primera persona la ruptura entre Marcela y su amante, Eduardo. Ambos casados con una infinita necesidad de salir de la rutina, de emocionarse. Eduardo es doctor. Marcela publicista. La literatura, la escritura los unen, las cartas profundas que se intercambian, las tardes que pasan juntos, el viaje a Nueva York.
Sin embargo, me parecía indiferente, como se te vuelve indiferente, desapacible y aburrida una persona cuando te ha desilusionado o sabes que tus intereses y los suyos son irreconciliables como el vinagre y el aceite, o dispares como la sal y el azúcar (p.13).
Marcela se siente profundamente herida. Ha roto con Eduardo y su madre ha muerto, enfrente de ella, con tantos secretos y momentos no vividos, con tantas cosas no dichas, dejando miles de recuerdos y enseñanzas. Ante tal dolor decide irse a San Lázaro, el pueblo de sus padres, para encontrar su pasado, ese que le negaron, del que nunca se habló, para encontrarse ella misma y recuperar fuerzas.
“Ese misterio, el de la ruptura que es como una muerte, lo tienen también las relaciones amorosas. De pronto, alguien como Eduardo te dice que ha dejado de quererte (un hecho) y tu cariño ya no tienen lugar ni razón de ser, y no hay dónde guardarlo ni protegerlo. No te sirve, no sabes qué hacer con él, ya no es sino algo inservible de lo cual debes deshacerte. En cambio, cuando una relación se va desintegrando paulatinamente, y sólo espera el mejor momento para saltar sobre ti y herirte, tienes un pánico constante; aunque entonces estás preparado para el golpe que no sabes a qué hora ni cómo va a llegar” (p. 34).
Así, Marcela tiene que reconstruirse y enfrentarse a ella misma. Perdonarse, renovarse, llorar. Encontrar personajes que le den otra perspectiva, como sucede en la vida misma, la tuya, la mía, cuando más perdidos nos sentimos llega una palabra, un texto, una persona que dice o hace algo y te ayuda a virar el rumbo. Una novela entrañable que disfruté página a página, que reflexioné, sentí, viví. No sólo por la similitud de momentos, sino por la certeza de la pluma de esta gran autora. El amor que me juraste es de esos libros que debes leer, debes terminar y te quedarán rondando varias ideas en la cabeza y muchos sentimientos en el corazón.
“Lo que pasó en Nueva York orilló a Eduardo a los primeros intentos de ruptura; es decir, al tiempo en el que el silencio del teléfono te duele y cuando por fin suena no es la llamada que sueñas; al momento en que no podrás contarle la película que viste ni el libro que lees ni la conversación que se dio con alguien que él conoce; al minuto en que no harás una cita ni te llegará una carta ni sabrás qué hacer con tus sentimientos y tu cariño que no caben en ninguna parte porque no hay más a quién dárselos, porque estorban” (p. 138).
MOLINA, Silvia (2002): El amor que me juraste. Booket, España, 170 pp. |


